
Enrejao nace con la ilusión de quien lucha por lo que ama. Si bien describíamos en Facebook que Enrejao era un latido, un impulso que nace en un rinconcito acogedor de Sevilla, hoy evidenciamos ese latido justificándolo en una persona: Julia.
Enrejao es ella, y no existe un ápice de todo lo que implica sin su esfuerzo. De todo lo que significa sin su valor. No representa pues, ni se explica ni soy capaz de definirlo, cuando me preguntan, contando la milonga de que se trata, simplemente, de una "tienda de ropa". Porque, además, estaría faltando a la verdad.
Decir que regenta una tienda de ropa y complementos no hace justicia, solo orienta para saber qué tipo de artículos podrán adquirir, algo tan físico que se pierde en el tiempo. Pero quien pasa el umbral de este hogar, y no estoy errando al definirlo así, se lleva algo más que un mantoncillo. ¡Y qué mantoncillo!
Se lleva un trato especial. No hay clientes VIP porque no hay clientes. Hay amigos. Y no son VIP porque no hay nadie que sea menos que una Persona Muy Importante. Se lleva también una amistad, si se quiere. Y unas personas que escuchan. Una implicación. Familiaridad.
Una manera especial de hacer que las cosas parezcan 'ideales'. Más bien, de hacer que lo sean. Porque, detrás de la cara, siempre amable, hay un sacrificio, invisible a los ojos de aquellos que se dejan encantar por Julia.
Por eso, hacemos este esfuerzo compartido y lo enfrentamos ahora en el blog. Para seguir encantando, sin límites. Para seguir latiendo a pesar de todo.
Bienvenidos a Enrejao...
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